viernes, 7 de marzo de 2014

Ecolocación



Seguimos esta serie de palabrasECO con ECOlocación, descubre esta nueva palabra que explicamos en CEAmbientalBlog.
 
La palabra ecolocación no es propiamente una palabra ECO como las que hemos hablado durante las últimas semanas. En este caso no tiene una connotación Ecológica. Si comprobamos su etimología vemos que eco viene del griego y significa "sonido reflejado" y locación es del latín "posición". Aunque etimológicamente no sea una palabra de la familia de todas las anteriores, la ecolocación es muy importante en la naturaleza, vamos a ver por qué.

La Ecolocación se definió por Donald Griffin en 1938. Se trata de un cálculo que mide la distancia a la que se encuentra un objeto según el tiempo que tarda en devolver una onda acústica que el emisor lanza y se refleja en dicho objeto. 
 
La ecolocación es común en algunos mamíferos como los murciélagos, los delfines o los cachalotes. Además hay algunas aves que también utilizan este método.

Las personas no hemos desarrollado esta capacidad, sin embargo con el constante desarrollo de la tecnología se ha desarrollado el sonar. Un instrumento de ecolocalización que se utiliza sobre todo para navegar y detectar objetos sumergidos en el océano. Funciona de forma similar a los radares, pero en este caso se emiten ondas sonoras.

El uso del sonar comenzó su andadura, como casi todos los grandes inventos, en la Primera Guerra Mundial. Servía para localizar barcos y submarinos enemigos. Poco a poco se fue desarrollando la tecnología y para el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, ya se tenían equipos muy especializados en la ecolocación por sonar. 

A partir del fin de las grandes guerras,  su uso se ha extendido para calcular la profundidad y topografía de los fondos oceánicos, para conocer dónde se encuentran los bancos de peces, para saber la velocidad a la que se mueve un barco y para realizar múltiples investigaciones científicas.

Aunque hemos dicho que los seres humanos no tenemos bien desarrollada esta capacidad, actualmente se está investigando la ecolocación en las personas, la cual puede ser efectiva, no solo para las personas invidentes, sino también para profesionales como bomberos o equipos de rescate que se deben meter en lugares oscuros, con humo o niebla. 

Concretamente se están desarrollando protocolos que consisten en emitir rápidos chasquidos palatales, que se generan poniendo la punta de la lengua en el paladar y realizando un movimiento rápido hacia atrás, y aprender a interpretar los sonidos que se reciben según el objeto en el que se refleje la onda sonora. (Pon un +1 si tú también has hecho sonidos con el paladar mientras leías este artículo).

¿Te ha gustado este artículo? ¿Conocías este término? ¡Muchas Gracias! Volvemos la semana que viene con más, ¡no te pierdas nuestras novedades!

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