miércoles, 2 de abril de 2014

Margaritas en el jardín



Ya estamos en Primavera y han comenzado a florecer los jardines. La mayoría de las plantas que vemos en las ciudades y los pueblos son  plantadas artificialmente, sin embargo, hay unas pocas que surgen de forma silvestre.

Una de las plantas silvestres que podemos encontrar comúnmente es la margarita, científicamente llamada Bellis perennis. Vamos a conocerla.

La Margarita es una especie propia de Europa, Asia Central y el Norte de África, aunque actualmente se puede encontrar naturalizada en todo el mundo. Si ha sido sembrada artificialmente, podemos encontrarla durante todo el año, pero normalmente solo florece en primavera y verano.

Es una planta pequeña que apenas se levanta 15 cm del suelo. Tiene unas hojas dispuestas en forma de roseta, que salen de la base de la planta, a ras del suelo. Las margaritas crecen formando pequeños grupos entre el césped de los parques y jardines.

Cuando llega la época de la floración, aparecen de entre las hojas finos tallos alargados, de los que se obtiene una única inflorescencia de cada uno. Y...¿Qué es eso de inflorescencia?

La flor de la margarita, tal y como la conocemos, con sus pétalos blancos (a veces rosados por el envés) y sus estambres de color amarillo, en realizad no lo son. Esta estructura está formada por dos tipos diferentes de diminutas flores:
 
1. Las flores que se encuentran alrededor y tienen un "pétalo" de color blanco son flores liguladas, son únicamente femeninas. El pétalo blanco que quitamos al deshojar una margarita se denomina lígula.
2. Las flores amarillas que se encuentran en el centro de la inflorescencia son flores tubulosas hermafroditas. 

El conjunto de estos dos tipos de flores forma una inflorescencia que se llama capítulo. Estas flores son polinizadas por insectos voladores como abejas y abejorros. Una característica muy interesantes es que estas flores se abren durante el día y se cierran con la caída del sol o cuando hace mal tiempo. Además, al igual que el conocido girasol, estas plantas tienen heliotropismo, esto quiere decir que durante el día sus inflorescencias se orientan en dirección al sol.

El fruto de la margarita recibe el nombre de aquenio, es un fruto seco de pequeño tamaño que se dispersa habitualmente con ayuda del viento.

Es una planta que ha sido muy utilizada ya que sus hojas son comestibles, tanto en crudo como cocinadas. Y sobre todo, por sus propiedades medicinales, su efecto cicatrizante y depurativo ha sido de gran importancia en la antigüedad.

¿Te ha gustado este artículo? ¿Has aprendido algo nuevo sobre esta planta que crece de manera silvestre en nuestros jardines? ¡Deja tu comentario y enseña este artículo a tus amigos!

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