miércoles, 9 de abril de 2014

¿Reciclas el Papel?



El papel es uno de los materiales que llevamos más tiempo separando en nuestras casas y reciclando. Hoy hablamos de ello porque es importante recordar qué tipo de papeles se debe tirar al contenedor para su reciclaje y cuáles no. Además, recorreremos el proceso que sigue el papel una vez llegado al contenedor en su tratamiento hasta su vuelta al mercado. Sigue leyendo y descúbrelo.

El papel es un material que está hecho de celulosa, una fibra vegetal que da estructura a las plantas. Este material ha sido utilizado por el ser humano durante miles de años y ha evolucionado muchísimo con el paso del tiempo.

En la actualidad, el papel se obtiene de la madera, materia prima vegetal que contiene un 50% de celulosa. Esta madera, que suele ser de pino o de eucalipto,  se tritura y se mezcla con agua. Para fabricar un kilo de papel se necesitan unos cien litros de agua.

La pasta que se obtiene es tratada con numerosos compuestos químicos que dan resistencia, flexibilidad, rigidez, grosor, opacidad, transparencia, permeabilidad, blancura...y otras cualidades diversas según el tipo de papel que se quiere fabricar.

Existen numerosos tipos diferentes de papel, pero no todos ellos son reciclables. En principio podemos echar al contenedor azul desechos de papel y cartón tales como revistas, periódicos, material de oficina, cajas de embalaje, etc.

No debemos utilizar este contenedor para deshacernos del papel de cocina o pañuelos de papel usado, papel de aluminio o papeles completamente tintados. Además, recuerda que los bricks, aunque externamente estén forrados de papel, son envases que deben tirarse al contenedor amarillo. Actualmente se puede reciclar el papel de cualquier tipo, sin embargo, los papeles encerados, plastificados o muy tintados, son difíciles de tratar y el coste de su procesado no es viable.

El reciclaje de papel es muy importante ya que es un material muy utilizado diariamente en todo el planeta, y el reciclado del mismo ahorra más de un 25% de la energía que se utiliza en el proceso de fabricación a partir de la materia prima.

Una vez tiramos el papel al contenedor, es recogido por la empresa competente y se tritura, creando una pasta de papel. El papel no es un material que se pueda reutilizar para siempre como podía ser el vidrio. En este caso, cada vez que se tritura, las fibras se hacen más pequeñas, pierden calidad y no pueden ser reutilizadas a no ser que se combinen con nuevas fibras.

La pulpa producida se separa según su calidad. La de menor calidad se utiliza para crear nuevas cajas de cartón. A la pulpa de mejor calidad se le realiza un tratamiento químico que ayuda a eliminar las impurezas con el proceso de tamizado y algunas tintas con el proceso de limpieza y destintado. A continuación, la pulpa limpia se refina y se blanquea para que pueda ser reutilizada nuevamente para fabricar papel para impresión y escritura. En ocasiones, la pulpa reciclada se mezcla con pulpa nueva, para elaborar papel de mejor calidad.

La industria del papel produce un gran impacto en el medio ambiente, un tercio de los árboles que se talan a diario en el mundo se utilizan para fabricar papel. El reciclaje de papel reduce considerablemente el impacto en los bosques ya que el reciclaje de 1 Tonelada de papel supone ahorrar 2 Toneladas de madera.
 
Actualmente, la mayoría de la industria papelera es consciente del daño ambiental de su producción y existen programas de reforestación y ciertas medidas que aseguran las buenas prácticas forestales. No obstante no siempre es así. Si quieres comprar papel de empresas que realmente cuidan su impacto en la naturaleza busca el sello del Ángel azul o de FSC en el envoltorio.

Estamos acostumbrados a reciclar el papel, pero también podemos reutilizarlo. Muchas veces tiramos al contenedor papeles apenas usados que, en ciertas ocasiones, podríamos seguir utilizando. Sobre todo, los envases y embalajes de cartón quedan completamente nuevos cuando recibimos un paquete en nuestras casas. En la mayoría de los casos se podría incentivar un modo de retornar estos embalajes a los fabricantes para reducir la cantidad que llega directamente al contenedor sin sopesar su reutilización.

Por supuesto, también es importante que los ciudadanos seamos conscientes y compremos productos mínimamente envueltos, cuyo envoltorio no vaya a ser tirado a la basura nada más llegar a casa.

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