miércoles, 14 de mayo de 2014

¿A qué huele la lluvia?


Ya llega el buen tiempo, pero con él, vuelven las tormentas de verano. Esas tormentas que limpian la atmósfera cargada de calor y contaminación, y renuevan el aire de las ciudades.

Aunque en ocasiones pueden interrumpir algunos planes, las tormentas nos cautivan con su característico olor. Algunas personas asocian este olor a la tierra mojada, a la humedad, a los rayos, al ozono, ¿pero están en lo cierto? o ¿A qué se debe el aroma a lluvia?

Como todos sabéis el agua tiene tres propiedades fundamentales, es incolora, insípida e inodora, por tanto el agua, en sí misma, no puede ser la causante de este olor característico. Sin embargo, cuando mezclamos el agua con otras sustancias se produce una reacción y el agua puede adquirir olores, sabores o colores muy diversos.
 
Iremos directos al grano. El aroma característico de la lluvia se denomina geosmina. La geosmina es una sustancia química que produce la actinobacteria Streptomyces coelicolor.

Esta bacteria crece sobre la tierra y necesita calor y humedad para desarrollarse.  Al llover en épocas calurosas, esta bacteria absorbe el agua y libera esporas que permiten su reproducción. 

Las esporas contienen la geosmina y al diseminarse por el medio, podemos sentir su olor.

No obstante, la lluvia y la humedad en general, no solo activan a esta bacteria. En verano la sequía es un gran problema en numerosos ecosistemas y son muchas las plantas y microorganismos que se activan al recibir el aporte de agua de lluvia.

La gran mayoría producen sustancias aromáticas que somos capaces de percibir, incluso el agua puede generar reacciones químicas con sustancias que hay en la atmósfera o en el suelo, que al reaccionar liberan compuestos aromáticos.

Si esto es así, ¿qué pasa con la teoría de que se huele el ozono? Los que pensaban que el olor de la lluvia era a causa del ozono no estaban mal encaminados, de hecho, el olor característico que precede a una gran tormenta esta causado por las moléculas de ozono. 

El ozono (O3) se encuentra formando una capa en la atmósfera a una altura de entre 20 y 35 kilómetros sobre el nivel del mar y difícilmente baja hasta una altura que podamos percibir. No obstante, en los días de tormenta se forman numerosos rayos que chocan contra las moléculas de oxígeno (O2) que hay en las capas bajas de la atmósfera. Estas descargas hacen que las moléculas se rompan (O-O) y al unirse de nuevo forman moléculas de ozono. 

Ya conoces de dónde proviene el característico olor a tormenta de verano, uno de los placeres más agradables que inspira a cantantes y poetas. Espero que te haya gustado este artículo y que cuando llegue un día de tormenta recuerdes a qué se deben estos olores y puedas disfrutarlos al máximo. 

Muchas gracias, deja tu comentario y comparte esta información con tus amigos. Investiga nuestro blog y descubre otros artículos interesantes. ¡Hasta la semana que viene!

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