miércoles, 21 de mayo de 2014

Fenómeno de El Niño (Southern Oscillation)



En el océano existen numerosas corrientes que mueven el agua debido a diferencias de temperatura, salinidad o densidad. Además, estas corrientes son impulsadas por el movimiento de rotación de La Tierra y los vientos. Existen corrientes marinas superficiales y profundas.

Las corrientes describen trazos característicos en el océano, y cuando se aproximan a las costas, producen el modelado del litoral y regulan el clima. Hoy vamos a hablar de un tipo de corriente que se produce en el Océano Pacífico, entre Oceanía y la costa de Sudamérica que se llama fenómeno de El Niño (ENSO).

La niña
Normalmente, la corriente característica de esta zona del globo se denomina "La Niña". Esta situación normal, se caracteriza por la presencia de anticiclones en Sudamérica y de borrascas en Oceanía. Los vientos alisios viajan desde el continente sudamericano a Oceanía cargados de humedad, y cuando llegan a la costa australiana provocan lluvias e inundaciones. Además, las corrientes marinas crean lo que se conoce como  La corriente de Humboldt, que produce el afloramiento de aguas profundas frías en la costa de Sudamérica, que aportan nutrientes y generan una gran riqueza piscícola.

En algunas ocasiones, y a intervalos de tiempo irregulares que pueden variar entre dos a siete años, cambian las tornas. Se produce el destacado fenómeno de "El Niño".  Llamado así ya que suele originarse entre Diciembre y Enero, época navideña. 

El Niño
Durante el fenómeno de El Niño, los vientos alisios se paran e incluso retroceden hacia la costa de Sudamérica, que recibe grandes borrascas. Mientras, en Oceanía, se producen anticiclones. Esta situación provoca fuertes inundaciones en Sudamérica y grandes sequías en Oceanía. Además, se pierde la corriente de Humboldt, y con ella, el afloramiento de nutrientes y la gran riqueza piscícola, por lo que se producen pérdidas económicas importantes a nivel internacional.

Las causas de este fenómeno no se conocen con exactitud, puede que sea una consecuencia de la actividad de las dorsales oceánicas, aunque sobre todo, los cambios se relacionan con el cada vez más preocupante calentamiento global. 

Durante la época de Niño, las fuertes borrascas provocan grandes crecidas en los ríos de Sudamérica, que arrastran viviendas y destrozan carreteras y puentes a su paso. Se establece un periodo de escasez ya que se pierden los cultivos y baja la calidad de los mismos, se generan grandes plagas de insectos que causan enfermedades a los cultivos y al ganado, se reproducen los insectos transmisores de enfermedades como la malaria o el dengue, se acentúan las enfermedades respiratorias y de la piel, y  el abastecimiento de agua potable queda anegado. Por otra parte, la presencia continua de anticiclones en Oceanía implica la presencia de sequías e incendios, los cuales desencadenan problemas en la agricultura, la ganaderia y el comercio en este continente.

El Niño puede durar varios meses o incluso años, y desencadena efectos que perturban el clima de toda la Tierra, provocando grandes sequías e incendios en algunos lugares y fuertes inundaciones en otros.

No obstante, el ser humano también puede aprovechar esta época en su beneficio. La abundante lluvia genera vida y vegetación en los campos, que pueden ser pastados por el ganado. Elimina algunas plagas típicas de las regiones secas como la Broca del café, genera un reservorio importante de agua en los pantanos y aguas subterráneas, y lava las tierras salinas de la costa. Algunos cultivos como el arroz o la caña de azúcar pueden adaptarse a este cambio, y en el mar, aumenta la población de peces de agua caliente como los crustáceos, los bivalvos o los tiburones.

Como decíamos anteriormente, El Niño no solo afecta a la región donde se produce. Su efecto se traslada al resto del planeta, ocasionando inviernos más cálidos en América del norte; fuertes sequías en Brasil y en el continente africano; se reduce la época de monzón en la India, provocando sequías y repercutiendo a los cultivos negativamente, etc.

El fenómeno de El Niño más intenso que ha tenido lugar en los últimos años fue en 1997. Con el aumento de la temperatura global del planeta, el niño se ha visto afectado, aumentando su recurrencia y duración. Si el fenómeno del Niño se hace permanente, se pueden generar cambios muy importantes en el clima a escala global.

Actualmente se está observando un aumento en la temperatura del océano pacífico en la zona de Niño, lo que previsiblemente desencadenará un nuevo ciclo en los próximos meses. 

¿Conocías este fenómeno? Esperamos que este artículo te ayude a conocer el por qué de las alteraciones que sufre el clima de nuestro planeta cada año. ¡Haz clic en +1 y pasa esta información a tus amigos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más