miércoles, 18 de junio de 2014

Animales en la ciudad: La golondrina



En esta nueva edición de Animales en la ciudad, vamos a conocer otro ave que suele convivir muy cerca del ser humano, la golondrina.
 
Hirundo rustica, es una especie de ave migratoria de pequeño tamaño, que vive en el hemisferio norte durante los meses de cría, y que pasa el invierno en el hemisferio sur de La Tierra.

Se caracteriza por su color negro azulado en la parte superior del cuerpo, su cuello rojizo, y su pecho y abdomen blanco. Se puede distinguir perfectamente durante el vuelo por su movimiento rápido y de rumbo cambiante, y su cola ahorquillada.

La golondrina es una especie que vive normalmente en el campo abierto, en zonas de pastos, praderas y terrenos agrícolas, cerca de cursos de agua o lagos.  También se ha adaptado a vivir cerca de los núcleos urbanos rurales, criando en granjas, establos, almacenes y casas de pueblos pero no suele ser tan habitual su entrada en las ciudades.

Como comentábamos, es un ave migratoria. Para emigrar, las golondrinas se juntan en grandes bandadas. Durante su viaje entre áfrica y Europa, atraviesa el desierto del Sahara. Muchos de los individuos no consiguen atravesar este inhóspito territorio y mueren en el intento por deshidratación.

Viven en pareja y cada año, cuando regresan al norte para reproducirse, se reúnen con la misma pareja del año anterior. El nido se construye con barro, saliva y paja, frecuentemente pegado al alero de las viviendas. El interior del nido se reconforta con plumas, pelos y hojas. La pareja tarda entre 4 y 5 días en realizar el nido, y lo suele construir en el mismo lugar donde lo tenía el año anterior.

La época de cría dura desde mayo hasta agosto. Cada pareja puede tener hasta dos periodos de incubación, que duran unos 15 días cada uno. La golondrina pone entre 4 y 5 huevos por puesta, que incuba únicamente la hembra. Una vez nacidos, los polluelos permanecen 20 días en el nido.
 
Las golondrinas se alimentan de insectos fundamentalmente, por lo que son un buen aliado para el control de plagas en los pueblos.

Aunque estos animales no suelen causar problemas a las personas, a veces su población se ve incrementada en pueblos pequeños, y causan cierta incomodidad, al realizar sus nidos en los techos y dejando sus excrementos en las aceras por donde pasan cada día los vecinos.

Para evitar su asentamiento, se pueden colgar del tejado adornos metálicos que produzcan sonidos al chocar. El sonido les molestará y abandonarán ese emplazamiento. También se puede utilizar pintura anti-adherente para que no sean capaces de realizar su nido o bañar la zona con un repelente.

No obstante, su población total ha disminuido considerablemente, ya que cada vez tienen menos lugares donde poder asentarse y el uso de plaguicidas en los cultivos repercute a su organismo, provocándoles problemas en su capacidad reproductiva.
 
¿Conocías esta pequeña ave? Esperamos que a partir de ahora puedas reconocer otro de los animales que convive con nosotros. Seguro que a partir de ahora puedes ver muchas en tu pueblo o paseando por el campo. ¡Fíjate bien y cuéntanos tu experiencia con las golondrinas!

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