miércoles, 11 de junio de 2014

Biomasa: Calderas y Estufas de pellet o de leña.



En uno de nuestros artículos de palabras BIO, hablábamos de Biomasa. En esta ocasión volvemos a esta palabra, pero asociada a un tipo de energía renovable que puede utilizarse para atender a las necesidades energéticas de los ciudadanos.

La biomasa es un gran almacén de energía que se lleva utilizando en La Tierra desde tiempos inmemorables. La obtención de energía a partir de la biomasa ha ido evolucionando con el paso del tiempo, presentamos aquí los modelos más avanzados de utilización de este tipo de energía.

La biomasa es simplemente materia orgánica, la cual puede formar parte de estructuras muy diversas. Normalmente, la energía de biomasa hace referencia a la combustión de biomasa vegetal, que es de la que hablaremos a continuación.

La biomasa vegetal con la que se obtiene energía puede ser de 2 tipos fundamentalmente:

Biomasa natural: nos referimos a fuentes de energía vegetal (bosques, cultivos...) que se utilizan directamente para producir material combustible que puede valorizarse energéticamente. Pueden ser troncos, hojas, ramas o incluso plantas completas.

Esta biomasa, también puede utilizarse con otros fines, pero existen plantaciones que se cultivan exclusivamente con fines energéticos.

Biomasa residual: Son restos de biomasa vegetal provenientes de otros procesos que pueden revalorizarse como fuentes energéticas. Estos residuos provienen fundamentalmente de la industria maderera (serrín), de la industria alimentaria (huesos de aceituna y cáscaras de frutos secos), o residuos de las actividades forestales y agrícolas (limpieza de bosques, aclareos, poda de olivo y vid, etc.).

La biomasa natural y residual puede utilizarse conforme se encuentra en la naturaleza y conforme sale de la industria como residuo respectivamente; o tratarse mecánicamente para acomodar el producto a las necesidades de los consumidores.  Una forma de comercialización muy exitosa es el triturado y compactado de la biomasa vegetal, creando pellets o briquetas.

La biomasa es una fuente de energía que puede distribuirse fácilmente por toda la tierra ya que la biomasa vegetal está presente en todo el mundo. Además, este sistema sirve para generar energía calorífica en espacios pequeños como viviendas individuales o comunidades de vecinos, hasta un sistema grande que incluya todo un complejo de edificios públicos, naves industriales, instalaciones agroganaderas, etc.

El calor que genera este sistema de calefacción puede aprovecharse para la producción de Agua Caliente Sanitaria, importante en la higiene de todos los hogares. E incluso para la climatización de piscinas.

Como decíamos anteriormente, los restos de biomasa vegetal se pueden utilizar directamente recogidos de la naturaleza, y se estaría realizando un sistema muy ecológico y sostenible a pequeña escala. 

Sin embargo, para garantizar una buena materia prima para nuestras calderas, la biomasa vegetal debe pasar por un procesado que ayuda a eliminar su humedad y hace que la combustión sea correcta.
La biomasa vegetal se comercializa en múltiples formas y tamaños. En su tratamiento, debe evitarse la adición de productos químicos ya que su combustión puede causar contaminaciones importantes en la atmósfera.

Para conocer el poder calorífico de cada sustancia, se realizan pruebas de medición por unidad de biomasa. La cantidad de cenizas que se generan también es un factor relevante, se requieren materias primas que apenas produzcan cenizas, y que la temperatura de fusión de las mismas sea elevada.

La combustión de biomasa en la producción energética es una opción a tener en cuenta en la instalación de calderas de nuestra casa, comunidad de vecinos o empresa, porque:

  • Emite menos cantidad de CO2 a la atmósfera.
  • Es una energía renovable y respetuosa con el medio ambiente (siempre que su gestión sea sostenible).
  • No produce emisiones de contaminantes sulfurados o nitrogenados.
  • Ayuda al ahorro en la factura energética.
  • Previene el riesgo de incendios forestales, porque disminuye la cantidad de residuos forestales y agrícolas que quedan en campo.
  • Elimina la dependencia de otros combustibles externos y no renovables como el gasoil o el gas y ayuda al desarrollo económico local.
  • Es una energía constante y almacenable a lo largo del tiempo.

¿Te gustaría obtener una caldera de biomasa? Es tu mejor opción, contacta con ceambiental@ceambiental.com y despega hacia un estilo de vida más económico, natural y sostenible. Muchas gracias y feliz día.

1 comentario:

  1. No soy experto en medioambiente ni en pellets pero últimamente estoy viendo que la tecnología de la biomasa se está introduciendo a pasos agigantados en el campo de las residencias de ancianos. En Inforesidencias.com, un portal que dirijo y que trata sobre atención a la tercera edad, recientemente hemos difundido experiencias en una residencia geriátrica de Huesca, un geriátrico de Cariñena (Zaragoza) y otro en un pueblo de Lleida ( Artesa de Segre). En todos los casos hablan de ahorro de dinero y de menos emisiones de CO2

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